Sentado bajo aquel árbol
seco y retorcido
introdujo las manos entre sus axilas
cerró los ojos e intentó visualizar su hogar
El crujido de la hojarasca abandonando el otoño
La bañera victoriana ubicada en medio del páramo
y las entrañas de su esposa albergando otra criatura
Cuando el recuerdo es tan poderoso que consume
vivir en el presente exige
un esfuerzo sobrehumano
domingo, 10 de agosto de 2008
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